En mayo de 2026 comenzaron los trabajos de fortalecimiento estructural de los edificios del campus Río Hondo.
A raíz de los sismos de 2017, el 19 de abril de 2021 se reformaron diversas disposiciones del Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México. Entre ellas, el artículo 71° estableció requisitos específicos de seguridad estructural para los planteles escolares, incluidas las instituciones de educación superior.
Grupo Riobóo realizó los estudios de ingeniería civil necesarios para determinar las obras de refuerzo requeridas para cumplir con los nuevos criterios. El ingeniero José María Riobóo presentó el proyecto ante el Instituto para la Seguridad de las Construcciones de la Ciudad de México, donde fue aprobado.
En junio de 2024, el Gobierno de la Ciudad de México publicó una actualización de la normativa aplicable. Como resultado, Grupo Riobóo adecuó el proyecto, cuya versión revisada fue aprobada en 2025 por las autoridades de la Ciudad de México.
El proyecto consiste en vincular los distintos cuerpos de los edificios para reducir los efectos de torsión causados por los sismos. Para ello, se han colocado marcos metálicos transversales con contravientos que complementan los previamente existentes, de acuerdo con los requerimientos de resistencia y servicio establecidos por la normativa. Las losas de cada nivel se han conectado a estos refuerzos.
Los nuevos marcos transversales se apoyan sobre pilas de concreto separadas de las columnas, como ocurre con los anteriores, de manera que los distintos elementos trabajen de forma vinculada en caso de sismo.
En 1991, después de los sismos de 1985, se incorporó una estructura para conectar los edificios. Esta tuvo que retirarse para integrar los criterios de ubicación y resistencia de los nuevos refuerzos. Los marcos transversales han conservado un diseño similar al de los anteriores, con el fin de mantener la integración arquitectónica del conjunto.
Durante el verano de 2026 concluirá la etapa más robusta de los trabajos, correspondiente a los edificios de aulas y de cubículos de profesores. Las obras de fortalecimiento del estacionamiento, la biblioteca y los demás edificios son menos complejas y se llevarán a cabo durante los siguientes doce meses.
La magnitud de la intervención se refleja en la construcción y el montaje de 14 estructuras y 11 contratrabes, para los que se han utilizado alrededor de 300 toneladas de acero. También se han construido 42 pilas de cimentación de 10 metros de profundidad, excavado más de 550 metros cúbicos y colocado poco más de 500 metros cúbicos de concreto de alta resistencia. Las nuevas estructuras cuentan, además, con más de 1,200 anclajes conectados a los edificios en todos sus niveles.
Para desarrollar estos trabajos se ha requerido el uso simultáneo de grúas, retroexcavadoras, manipuladores, equipos de perforación y otras unidades de maquinaria pesada. Conforme se abrieron nuevos frentes de trabajo, el equipo creció hasta alcanzar aproximadamente 70 trabajadores en el campus y 30 en taller, además de 15 personas encargadas de labores técnicas y de supervisión.
La ejecución de la obra también ha requerido resolver distintas interferencias, entre ellas el retiro de estructuras antiguas, la adecuación de fachadas y elementos de cimentación, la reubicación de tuberías y el redireccionamiento de redes sanitarias y pluviales. Asimismo, se retiraron temporalmente postes, cámaras y equipos de iluminación para permitir el acceso seguro de las grúas y la maquinaria.
La mayor parte del campus estará transitable el lunes 10 de agosto, con el inicio del semestre Otoño 2026. Permanecerá pendiente el montaje de dos estructuras entre los edificios 6 y 7, cuyos trabajos se realizarán dentro de una zona delimitada por un tapial. Durante las semanas posteriores continuarán, principalmente en horario nocturno, algunas labores de soldadura y la recuperación gradual de acabados, áreas verdes y otros espacios intervenidos.
A pesar de la complejidad, el uso de maquinaria pesada y la ampliación de los horarios durante la etapa final, la obra se ha desarrollado sin accidentes de consideración y sin incidentes relevantes para la comunidad o los vecinos del campus.






